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5 cualidades a evaluar en una candidatura

5 cualidades a evaluar en una candidatura

Podría haber miles de consejos sobre cómo evaluar las habilidades más decisivas en cada etapa del proceso de contratación. Pero, vamos a retroceder un momento para poder desplazarnos del '¿cómo buscar?' al '¿qué buscar?: de las numerosas habilidades y rasgos de personalidad que existen, ¿cuáles son exactamente las cualidades de un buen candidato que siempre habrás de tener en cuenta?

Si conoces lo que tienes que buscar en un candidato podrás contar con más posibilidades de encontrar las mejores personas, evitando así los costes que supone contratar a los candidatos menos idóneos.

Es por todo ello que hemos optado por reducir a 5 la lista de las cualidades a buscar. Se trata de las 5 más críticas para que un trabajador consiga un buen desempeño profesional:

1. El trabajo en equipo

2. La predisposición a aprender

3. La comunicación

4. La automotivación

5. El encaje cultural

Esto no significa que estas sean las únicas habilidades a evaluar. Pero sí que se trata de características a tener en cuenta independientemente del rol para el que estés contratando. ¡Aquí tienes por qué!:

1. El trabajo en equipo

La mayoría de los trabajos requieren de un grado de colaboración con otras personas y, en ocasiones, pueden conllevar administrar el trabajo de otros. Incluso el trabajo que se realiza en solitario, como la contabilidad o el desarrollo de software, puede conllevar una contribución considerable por parte de otras personas. Por tanto, a menos que estés contratando a un camionero o a un vigilante nocturno de un centro comercial, necesitarás personas que puedan colaborar de una forma efectiva con los demás.

2. La predisposición a aprender

El aprendizaje a lo largo de la vida es una necesidad apremiante, pues tanto las nuevas tecnologías como el conocimiento más general están presentes todo el tiempo en las organizaciones y en los sistemas de trabajo. Quien no aprende corre el riesgo de quedarse atrás, sin importar el conocimiento o la posición obtenidos hasta el momento. La disposición y, en última instancia, la capacidad de aprender son cualidades muy valorables en un buen empleado, no solo para aprender nuevas y complejas habilidades, sino también para crecer como profesional y como persona. El concepto de adaptabilidad es también una de las cualidades de un buen empleado y candidato ya que también está asociado con la voluntad de aprender.

3. La comunicación

Ser hábil en la comunicación no significa que tengas que ser excelente con las palabras o demasiado sofisticado y elocuente (aunque esto ayude). Debes poder transmitir claramente tu mensaje, en un discurso verbal o escrito, y ser capaz de comprender el mensaje que quieran transmitir otras personas (sobre todo planteando las preguntas pertinentes). Tener problemas con esto puede afectar drásticamente el desempeño laboral.

4. La automotivación

Las empresas utilizan a veces este rasgo como un eufemismo para mantener las dinámicas por las que hacen que los empleados no pidan un salario más alto y trabajen muchas horas sin quejarse. Pero esta habilidad no va de eso (no hará falta decir que siempre habrá que pagar a las personas un salario digno y evitar que trabajen en exceso). La automotivación consiste en que te guste lo que haces lo suficiente como para querer hacer un buen trabajo, independientemente de la recompensa externa que recibas. La automotivación también se puede llamar "pasión", aunque este término pueda considerarse un poco exagerado.

5. El encaje cultural

El significado exacto de "encaje cultural" cambia dependiendo de la organización de que se trate. Pero en cualquiera de los casos, no se trata de algo tan simple como decidir con quién quieres comer o tomar una copa después del trabajo; se trata más bien de saber quién podría comprender e incluir en su forma de ser el lugar de trabajo y el modo en que este se lleva a cabo. Este ajuste cultural puede incluso cambiar entre los diferentes equipos. Sería una buena idea sentarte con los miembros de tu equipo y discutir sobre los elementos que constituyen la cultura adecuada para el entorno de trabajo pudiendo limitarlo así a rasgos y valores específicos.